Principio de incertidumbre
“La verdad sólo se puede decir a medias”
Entrevista a Gustavo Dessal, escritor y psicoanalista, por Esther Peñas. Madrid- 18/06/2009, fuente: Solidaridad Digital
Hay escritos virtuosos y escritores fascinantes. En Gustavo Dessal (Buenos Aires, 1952) convergen ambos sucesos. Leerle es adentrarse en un entramado de pulsiones humanas; leerle es conocernos un poco más a nosotros mismos; leerle ilumina las zonas más umbrías del ser. Conversar con él deja un gusto a reflexión que madura y se conserva. Utiliza el hallazgo de Heisenberg para nombrar su último libro –su primera novela-: ‘Principio de incertidumbre’ (RBA) y nosotros utilizamos esta excusa para disfrutarle.
Al igual que en ‘Líbranos del bien’, su último libro de cuentos, ¿podría decirse que ‘Principio de incertidumbre’ es una confirmación de la complejidad y extrañeza del ser humano?
Sí, aunque la novela tenía originariamente otro título -‘La noche del cerdo’-, recoge un aspecto fundamental de la conducción humana, la incertidumbre. Las certezas de las que nos rodeamos no son más que vestimentas para disfrazar una inconsistencia concreta, una incertidumbre generalizada. Este término, incertidumbre, viene a personar lo que es la realidad del mundo.
Pero la incertidumbre, ¿no ha acompañado al hombre desde sus primeros pasos?
En efecto. Aunque ahora todos coincidan en señalar la incertidumbre como rasgo de nuestra época, ha sido unos de los ingredientes de la existencia, intemporal. Cierto es que los seres humanos han encontrado distintos recursos para atemperar ese desamparo, siempre la religión uno de los antídotos fundamentales; hoy en día se van inventado otros, pero dudo de que sean tan eficaces como la religión lo fue en su momento.
El principio se incertidumbre nos remite a la idea de que cuanto más certeza se busca, más imprecisión encontramos. Esos, trasladado al hombre, ¿cómo se encara?
La verdad siempre tiene una estructura y sólo se puede decir a medias; la verdad absoluta es el esfuerzo que el poder ha ejercido para convencernos respecto de una idea de lo que es la verdad. Los seres humanos tienen una necesidad de absolutos, por eso es fácil vender consejos, a pesar de que esta época se caracteriza por un estado líquido del pensamiento.
Entonces, ¿dónde buscar la verdad?
Históricamente ha habido una necesidad de definirla de manera radical y absoluta, y es el deber de la literatura demostrar, concienciar acerca de que la verdad es algo fugaz, entrecortado, que está hecha de luces y sombras. En la novela utilizo la metáfora del crimen irresuelto, tanto en el comienzo de la obra como en el final, para transmitir que la verdad no puede contarse toda.