Calming the sea

2008.11.23

Es conocido entre los marineros, que la lluvia tiende a calmar el mar. Esto sucede porque produce, en breve escala, un proceso de amortiguación debido a leves variaciones de la rugosidad en la superficie del océano, que se hace visible especialmente en situaciones de viento moderado. Será porque he vivido toda mi vida junto al mar, he observado y disfrutado este fenómeno en innumerables ocasiones, al que recibo como una bendición de los dioses, y no he sentido disminuida mi capacidad de asombro y de paz al conocer que obedece a un fenómeno físico estudiado. Es más, me gusta saber el mundo se ordena de tal manera que me obsequia con la posibilidad del estremecimiento ante la belleza. Viene la lluvia, calma el mar y el barco llega a puerto. Es momento de iniciar nuevas rutas, tal vez a pie. Seguro que nos encontraremos en algún cruce de caminos.

Temas: Analectas