La canción del alma

2008.08.14

Atma Shatakam, también conocido como Nirvana Shatakam, es un poema en seis estrofas escritas por Adi Shankara, filosofo hindú del siglo VIII que consolidó la doctrina Advaita Vedanta.

Yo no soy la mente, ni el intelecto, ni el ego,
ni las reflexiones del yo interno
Yo no soy los cinco sentidos.
Estoy más allá de eso.
Yo no soy el éter, ni la tierra,
ni el fuego ni el viento
Yo soy de hecho,
ese eterno conocimiento y beatitud, Shiva,
el amor y la conciencia pura.

No puedo ser denominado como energía
ni como los cinco tipos de respiración
ni las siete esencias materiales,
ni las cinco cubiertas
Ni los cinco instrumentos de eliminación,
procreación, movimiento, afán de posesión , o elocuencia.
Yo soy de hecho,
ese eterno conocimiento y beatitud, Shiva,
el amor y la conciencia pura.

No tengo odio o aversión,
ni afiliación o gusto,
ni codicia,
ni engaño,
ni orgullo o soberbia,
ni los sentimientos de envidia o celos.
No tengo ninguna obligación,
ni dinero,
ni ningún deseo,
ni siquiera de liberación.
Yo soy de hecho,
ese eterno conocimiento y beatitud, Shiva,
el amor y la conciencia pura.

No tengo virtudes,
ni tengo vicios.
No cometo pecados o buenas obras,
no tengo felicidad o tristeza,
dolor o placer.
No necesito de oraciones, lugares sagrados,
escrituras, rituales o sacrificios.
Yo no soy la tríada de
El observador o quien experimenta,
el proceso de observación o de experimentar,
o cualquier objeto observado o experimentado.
Yo soy de hecho,
ese eterno conocimiento y beatitud, Shiva,
el amor y la conciencia pura.

No tengo miedo a la muerte,
como no tengo a la muerte.
No tengo ninguna separación de mi verdadero yo,
ni lugar a dudas acerca de mi existencia,
Tampoco discrimino por razón de nacimiento.
No tengo padre o madre,
tampoco tengo nacimiento.
Yo no soy el pariente,
ni el amigo,
ni el maestro,
ni el discípulo.
Yo soy de hecho,
ese eterno conocimiento y beatitud, Shiva,
el amor y la conciencia pura.

Yo soy totalmente omnipresente.
No tengo ningún tipo de atributos,
y sin ninguna forma.
No tengo apego al mundo,
ni a la liberación.
No tengo deseos de nada
porque soy todo,
en todas partes,
cada vez,
siempre en equilibrio.
Yo soy de hecho,
ese eterno conocimiento y beatitud, Shiva,
el amor y la conciencia pura.

Escuchar Atma shatakam

El Advaita Vedanta es la variante no dualista del Vedanta, una de las seis corrientes principales del pensamiento tradicional de la India. Sus bases se encuentran recogidas en antiguos textos hinduistas, incluidos los Upanishads y el Bhagavad Guita, mas fue Shankara, en siglo VIII, quien le dio forma. Se dice de ella que es la vía más directa hacia el despertar ya que se centra en la pregunta primordial: ¿Qué o quién soy yo? ¿Cuál es mi verdadera naturaleza?. Sólo ser humano, buscando dentro de sí su propia esencia.

El Advaita no es una religión, no tiene mandamientos, sacerdotes, templos o creencias. Niega la existencia real de cualquier cosa diferente del Ser, siguiendo la frase sánscrita “Tat tvam asi” (tú eres Aquello). Todo el mundo fenoménico, desde las galaxias a la mente humana, no es más que un espejismo ontológico. No son permanentes por lo que no se le puede atribuir la cualidad de Ser. En el mundo fenoménico todo tiene un comienzo y por tanto, un final. Así pues, su existencia es relativa, no absoluta. Ramana Maharshi utilizaba para ilustrar esa idea un símil muy gráfico: lo que llamamos “realidad” es análogo a una proyección de cine. La pantalla es el Ser y la película, el mundo fenoménico:

Mientras dura la proyección, la pantalla no se ve, pero ella es el soporte sobre el que aparecen las imágenes y sin ella no sería posible ver nada. Del mismo modo, nada de lo que sucede en la película afecta al soporte; las escenas con agua no pueden mojarla y las llamas no pueden quemarla… tal es la relación del Ser y el no-ser.

Esta profunda e intensa comprensión de la no-dualidad es lo que nos canta la canción del alma. Creo que hay que disponer de un oído muy fino para captar los registros más hondos del poema. Sin embargo, como dice Sesha, el concepto de no-diferencia alude a que el observador es no-diferente de aquello que observa; o que el sujeto es no-diferente del objeto; o que el individuo es no-diferente del Absoluto; y eso es exactamente lo que ve un sabio hindú, un místico cristiano o islámico, un Buda o cualquier ser iluminado o despierto de cualquier tradición.

15 comentarios

  1. Hola, Philo. Siempre es una sorpresa entrar en tu blog, tanto por lo que se encuentra escrito como por sus cambios: la flor de loto que aparece en la cabecera es una maravillosa bienvenida.
    Fascinante el poema hindú. He leído sobre muchas religiones y no podría citarte ningún principio de su teología porque no los recuerdo, sólo sé que mientras más las conozco más me doy cuenta de que todas acaban hablando de lo mismo. En “La religión de los samurái” de K. Nukariya se dice: “Los fenómenos relativos y la realidad absoluta son una unidad y forman parte de la misma vida cósmica; la realidad absoluta es la vida experimentada desde el interior a través de la intuición, mientras que los fenómenos relativos son la misma vida observada desde el exterior a través de los sentidos”.
    Y respecto a la pregunta: ¿Qué o quién soy yo?, leí una respuesta muy intersante en un libro de Allan Watts: “el yo auténtico es el universo entero centrado en nuestro organismo”.
    No quiero acaparar más espacio de tu blog, así que me despido con un beso :-X

    hiniare, 15 Agosto 2008
  2. Querida Filô: estos días estoy leyendo “El hombre y su devenir según el Vêdânta” de René Guénon y me ha encantado encontrar en tu bitácora publicado este hermoso poema precisamente ahora. En el capítulo titulado “El centro vital del ser humano, morada de Brahma” Guénon cita unos pequeños fragmentos del Chhândogya Upanishad:

    “En esta morada de Brahma (Brahma-pura) hay un pequeño loto, una estancia en la que hay una pequeña cavidad (dahara) ocupada por el Éter (Âkâsha); se debe buscar Lo que es en este lugar, y se Le conocerá.”

    Explica que Brahma mismo, el Principio Supremo, reside en el centro vital del ser humano, y que este centro vital corresponde por analogía al más pequeño ventrículo del corazón (no del órgano fisiológico y por tanto corporal, sino el centro de la individualidad integral del ser humano). Aclara Guénon que lo que habita en esta cavidad no es sólo el éter (principio de los cuatro elementos que conformarán el mundo sensible), sino que se debe transponer su sentido que por analogía se refiere, no sólo ya al “alma viva” (jîvatmâ), la manifestación particular del “Sí mismo” en el individuo humano, sino que dado que ésta no está separada ni puede ser diferente de su principio, es el propio Principio Supremo eterno e inmutable el que se habita el núcleo, el centro mismo de cada ser humano (y de cada ser).

    “Este Âtmâ, que reside en el corazón, es más pequeño que un grano de arroz, más pequeño que un grano de cebada, más pequeño que un grano de mostaza, más pequeño que un grano de mijo, más pequeño que el germen que está en un grano de mijo; este Âtmâ, que reside en el corazón, es también más grande que la tierra, más grande que la atmósfera, más grande que el cielo, más grande que todos estos mundos juntos.”

    Así la realización, la reunión íntima y esencial del ser con el principio divino, existe ya en él de forma potencial y se trata de tomar consciencia efectiva de la identidad entre el buscador y lo buscado o como expresan los espirituales del islam (los “amigos de Dios” de que te hablaba también Sahaquiel en uno de tus anteriores post), se trata de superar la “prueba del velo” que nos lleva a comprender que no estamos separados de Dios, para realizar la “Identidad suprema” del contemplador y el contemplado.

    Feliz resto del verano, un beso y un abrazo.

    Pola, 16 Agosto 2008
  3. Hola Hiniare, yo he llegado también a la misma conclusión: el Uno, la Vía, el Ser, la Conciencia pura, la fuerza-espíritu (kwoth para los nuer, el imunu de los purari…). Además, hay bastante relación entre el zen y el vedanta. Hay un libro breve y muy bueno de Arnaud Desjandins sobre una traducción del sin-sin-ming. La rama zen del Budismo penetró en China a través de Boddhidharma, que de hecho es el veintiocho Patriarca budista en la India y primer Patriarca Zen. Por cierto, ya tengo el libro “La biblioteca de noche” en el andén, a la espera de despegue. (Otra nota: intenté comentar en tu blog y no pude ¿tienes los comentarios deshabilitados?)
    Besos,
    F.

    Filô, 18 Agosto 2008
  4. Qué tal, Pola! De nuevo la sincronicidad en marcha… así fue que se me apareció en la mente la imagen del loto, y de ahí vino lo demás. El tema de la dualidad o la separación de nuestra divinidad es muy interesante. Gracias por las referencias y las citas de Guenón que no conocía. Estoy leyendo un libro en estos momentos que alude a ese tema desde el punto de vista de la antropología. Según el autor, ese “velo” del que ahora deberíamos de desprendernos no es innato en el ser humano, sino adquirido hace unos 6000 años… Ya daré más datos sobre este libro que me está entusiasmando.
    Un gran abrazo,
    F.

    Filô, 18 Agosto 2008
  5. Hola, Filô, sólo unas palabras de comentario a los comentarios… Lo que dice Pola me lleva a recordar los principios taoístas: la “unión esencial con el principio divino” no es más que la auténtica naturaleza de las cosas, el Tao, que es más grande, más poderosa de lo que se ve a simple vista… es decir, divina. Me gustan los taoístas porque lo simplifican todo agradablemente. Siempre he oído decir que el zen es el resultado del encuentro entre el budismo indio y el taoísmo chino… aunque resulte tan japonés. Lo que se perdió hace 6.000 años es la naturaleza auténtica que aún conservan los árboles y los pájaros, lo que no quiere decir que nosotros, después de hacer el camino del intelecto, no podamos recuperarla mejorada. Espero tu comentario sobre ese libro.
    Pero acabo ya, vueve a mi humilde blog cuando quieras, no encuentro problemas con los comentarios, y me alegraría encontrar alguno… Hasta pronto.

    hiniare, 19 Agosto 2008
  6. Definitivamente me picaste la curiosidad con ese libro…

    Pola, 20 Agosto 2008
  7. Hiniare, sobre los comentarios quizá fue que le di al botón equivocado ;) Con mi despiste no sería extraño… En seguida me verás por allí… :D

    Pola, tu curiosidad será saciada… aunque me va a resultar un poco difícil resumirlo. Besos :)

    Filô, 21 Agosto 2008
  8. Pola, “El hombre y su devenir…” es uno de los grandes textos de Guénon. De todos modos, ya que estás con él, no dejes de leer “El reino de la cantidad y los signos de los tiempos”; para mí fue uno de esos escasísimos libros que marcaron un antes y un después. Filousia, besos desde el ostracismo blogueril al que las circunstancias me tienen sometido.

    Aspirante a domador, 22 Agosto 2008
  9. Aspirante, opino lo mismo que tú respecto a “El reino de la cantidad y los signos de los tiempos”. Tuve la fortuna de encontrarlo hace tiempo muy barato en una librería de viejo y fue el primer libro que leí de Guénon. Me pareció genial; totalmente revelador y directo al meollo.
    Y aprovechando que andas por aquí te mando un abrazo.

    Saludos a todos.

    Pola, 23 Agosto 2008
  10. Me picó la curiosidad con “El reino de la cantidad y los signos de los tiempos” y lo encontré en Internet. La pena es que no me gusta leer en pantalla. La otra pena es el precio del papel y la tinta de la impresora… así que no se si llegaré a leerlo al completo :(

    Aspirante a domador, aunque se te extraña, lo importante es que te tomes tu tiempo sin presiones para organizar la vida lo mejor que se pueda. El próximo va a ser también para mi un mes chungo: mucho trabajo y varios viajes en esos “aviones que se caen”, según la psicosis generada por la prensa. De hecho, ha sido ese accidente el que me ha llevado a pensar en la rueda de la vida, objeto de mi última entrada. ¡Qué efímera es la existencia y de cuántos miedos e ilusiones la llenamos! Mi sentimiento compartido con todos los que sufren en la isla vecina (en Madrid y el resto de los lugares de origen de pasajeros y tripulación). Recibe un fuerte abrazo.

    F.

    Filô, 25 Agosto 2008
  11. Ya que se habla del último libro de Guénon (que me parece el mejor, junto con la recopilación de artículos que es “Símbolos fundamentales de la ciencia sagrada”), que fue el primero que leí hace ya muchos años (en una edición de ed. Ayuso), deciros que tanto “El reino de la cantidad y los signos de los tiempos”, como “símbolos…” están publicados en Paidós Orientalia, números 48 y 47 respectivamente. René Guénon merece tema aparte, pero no hace falta estar en todo de acuerdo con él para declarar que “El reino de la cantidad”, escrito en 1949, constituye una de las críticas a la modernidad y una visión de la historia más impresionantes y sugerentes que imaginarse pueda.
    Saludos.

    Boehmiano, 26 Agosto 2008
  12. Boehmiano, gracias por la referencia… en Paidós… aunque del año 97. Intentaré hacerme con un ejemplar. Ya que dejaste el link a tu blog, me he tomado el atrevimiento de incluirlo en mis enlaces recomendados (”e-Lecturas”). Espero que no te importe… Me alegra saber que tienes un espacio en la blogosfera, lo leeré con mucho interés.

    Aprovecho para pedir disculpas a todos los amigos de Philo Ousia, ya que ultimamente no comento mucho en vuestros blogs. Sólo diré en mi defensa, que ando media abducida por una suerte de fiebre de plugins, widgets, phps, y no-se-cuantas que le estoy metiendo al blog (con el consabido peligro de que explosione y se transforme en una nube de ceros y unos flotando por el universo…)
    Saludos ;)
    F.

    Filô, 26 Agosto 2008
  13. No sólo no me importa sino que te agradezco mucho tu interés. Mi blog es muy modesto, además no sé manejarlo muy bien. Pero crecerá muy de cuando en vez con algún artículo o texto (en ocasiones algo extenso, lo que debe ser un poco engorroso de leer en la pantalla).
    Con afecto.

    Boehmiano, 27 Agosto 2008
  14. Pues serán pocos artículos… pero son todos muy buenos! Animo a todos los que pasan por “aquí”, a que pasen también por “allí”…
    Un beso,
    F.

    Filô, 29 Agosto 2008
  15. Muchas gracias por el enlace. Felicitaciones por este excelente blog.

    TJMM, 23 Enero 2009

Leave a comment