Sophrosyne y las 65 horas
El término latino temperantia, cuyo equivalente griego es sophrosyne, significa templanza, equilibrio emocional, serenidad ante los embates de la vida. Sophrosyne es sinónimo de sensatez, mesura, discreción, sabiduría, castidad, prudencia, disciplina, moderación y autodominio. Platón escribió un diálogo entre Sócrates y el jóven Cármides en el que ambos van indagando en busca del verdadero significado de la palabra sophrosyne.
“Así pues, es el alma lo primero que hay que cuidar al máximo, si es que se quiere tener bien a la cabeza, y a todo el cuerpo. El alma se trata, mi bendito amigo, con ciertos ensalmos y estos ensalmos son los buenos discursos, y de tales buenos discursos, nace en ella la sophrosyne (sensatez). Y una vez que ha nacido y permanece, se puede proporcionar salud a la cabeza y a todo el cuerpo.” (Cármides 157 a).
Leo en el blog de La muchacha dorada, que unos políticos de la Comunidad Europea han tenido la idea de aumentar la jornada laboral a 65 horas. Además, nos dicen que es ‘un paso adelante para los trabajadores’ y que ‘refuerza el papel del diálogo social’ sea lo que sea lo que eso signifique. La cuestión es que no sé como tomarme esto con sophrosyne…
No puedo evitar que, en ocasiones, piense en Platon como en un sabio algo repelente, una especie de “don perfecto” clásico, con todo el aura de sabiduría que el siglo IV antes de Cristo impone. Entonces es cuando hecho de menos al dios Pan, y siento ganas de saltar, beber, brincar, fornicar, no trabajar y bailar, bailar, BAILAR…
… sin medida.
