Maldoror y las metamorfosis

2008.06.16

Quiera el cielo que el lector, animoso y momentáneamente tan feroz como lo que lee, encuentre sin desorientarse su camino abrupto y salvaje a través de las ciénagas desoladas de estas páginas sombrías y rebosantes de veneno; pues, a no ser que aplique a su lectura una lógica rigurosa y una tensión espiritual equivalente por lo menos a su desconfianza, las emanaciones mortíferas de este libro impregnarán su alma, igual que el agua impregna el azúcar.

Leer más…

Sueños de Polifilo

2007.12.07

(Dedicado a Mahatma, que me dijo lo esperaba). Mitología, religión, filosofía y ciencia se enlazaron para crear una disciplina que contemplaba en las estructuras naturales las mismas reglas que la guiarían en la construcción de las urbes y los palacios terrenales: la arquitectura, que está en deuda con el cuerpo, ya que la teoría que la sustenta recurrió una y otra vez a una serie de cánones inspirados en el hombre como medida de todas las cosas. Es en el Renacimiento cuando aparece publicado el Hypnerotomachia Poliphili (1499), para muchos bibliófilos el más hermoso libro de todos los tiempos, y por ello uno de los más buscados por los coleccionistas de incunables. El gran mérito artístico de su autor –ya sea Francesco Colonna (hubo dos personajes con ese nombre), León Battista Alberti o Felice Feliciano da Verona- es haber fusionado de manera casi perfecta la tipografía de tipo romano utilizada por la legendaria imprenta veneciana de Aldo Manuzio, los 172 grabados sobre madera que si bien en su época se les tomaba como productos de un arte menor, hoy se les considera como las más bellas ilustraciones del ‘stil nuovo’ (el estilo clásico inspirado en las corrientes humanistas del Renacimiento).

Pero El Sueño de Polifilo es sobretodo, una obra literaria y artística que ha tenido una gran influencia sobre variados aspectos de la Europa moderna y contemporánea. Es una novela en la que Polifilo, en sueños, vaga por diferentes lugares hasta encontrar a la ninfa Polia, a la que ama, pero de la que le separa el despertar del sueño. En esta búsqueda erótico-amorosa se mezclan lenguas en que está escrita, especialmente latín e italiano, pero también griego, hebreo o árabe. Estas raras y atractivas características ayudaron a que la novela se difundiera en ambientes culturales europeos, especialmente en Francia. Las frecuentes alusiones que en la obra se hacen a elementos de la mitología, arquitectura, botánica o alquimia y el mismo lenguaje, hicieron que fuera considerada por muchos como un libro de saberes ocultos que había que descifrar. A todo este afán esotérico ayudó el interés despertado por los grabados que alberga. Hay discusiones sobre quién fue realmente su autor, que no parece fuera el mismo Colonna, y sobre qué modelos se realizaron.

¿Qué ocultaba tan celosamente el sueño de Polifilo? No lo se, sinceramente. He preparado un breve recorrido visual. Tal vez alguno de vosotros pueda resolver los enigmas encerrados en sus imágenes.

Ver galería de Polifilo en Viajando entre libros

Con Polifilo podéis hacer el recorrido completo desde este enlace. La fuente principal de información es un artículo de J. Rafael Martínez E.

Temas: Biblion   Gnosis   Oneiros   Téchne
Tags :

La pesadilla de Fuseli

2007.10.13

Esta entrada trata de la que es la obra pictórica favorita de mi hermana: The Nightmare creada por Henry Fuseli. La fuente de información principal es un texto del doctor en Psiquiatría Manuel Martín Carrasco titulado “Henry Fuseli: sexualidad y romanticismo” del libro Sexualidad, psiquiatría y biografía (Barcelona: Glosa, 2007).

[Autorretrato del pintor Henry Fuseli (1741-1825)]. El Romanticismo supuso un movimiento de corte irracionalista en el que la imaginación, la emoción y los sentidos predominaban sobre el intelecto. La búsqueda de experiencias trascendentales y la verdad espiritual dio lugar a una cosecha de inspirados artistas en todos los órdenes. Entre ellos se encuentra el pintor y crítico de arte británico de origen suizo, Henry Fuseli. Su obra pictórica comprenden alrededor de los 200 cuadros y 800 dibujos y bocetos. Fue un artista innovador dotado de gran inventiva cuyo estilo se caracterizaba por la distorsión deliberada delas figuras, a las que sometía a posturas contorsionadas y a la desproporción de los miembros, con una exageración de la masa muscular, especialmente en las figuras masculinas. La delimitación de su trazo es precisa. Despreciaba la idea de usar una paleta de colores y con frecuencia mezclaba las pinturas directamente sobre el lienzo.

Leer más…

C. G. Jung

2007.05.01

“Mi labor, mis obras y mi esfuerzo han estado más bien dirigidos a mí mismo; son huellas dejadas en el proceso íntimo de una individuación, aún cuando se vinculen con eslabones herméticos del pasado y del futuro; pero no estando destinados a la popularidad y el éxito de masas, me asusta el éxito que de pronto he llegado a tener aquí y allí. Me temo que esto no es bueno. El trabajo esencial se cumple en el silencio y fructifica en la mente de unos pocos. Hay una sentencia china que dice: Si un hombre solo y sentado en su cuarto piensa los rectos pensamientos, éstos serán escuchados a mil millas de distancia…” C.G Jung.

C. G. Jung

Carl Gustav Jung (1875-1961), el psiquiatra de Zürich discípulo de Freud y finalmente alejado del maestro, muestra en su obra además de una sólida investigación del psicoanálisis, interesantes especulaciones que las corrientes esotéricas han aprovechado superficialmente. Jung nos habla sobre la experiencia religiosa universal, sobre el proceso de individuación que conecta al hombre con su dimensión transpersonal y antropológica, sobre el lenguaje simbólico, y sobre la imaginación.

Jung se dedicó a la exploración del “espacio interno” a través de todo su trabajo. Se lanzó a la tarea equipado con los antecedentes de la teoría freudiana y con un conocimiento aparentemente inagotable sobre mitología, religión y filosofía. Pero era especialmente ducho en el simbolismo de tradiciones místicas complejas tales como gnosticismo, alquimia, cábala y tradiciones similares en el hinduismo y el budismo. Además, tuvo la capacidad de tener sueños lúcidos. En otoño del 1913 tuvo la visión de una “inundación monstruosa” que hundía casi toda Europa cuyas aguas llegaban hasta las faldas de las montañas de su nativa Suiza. Vio miles de personas ahogándose y la ciudad temblando. Luego, las aguas se tornaban en sangre. En las siguientes semanas a la visión, surgieron sueños de inviernos eternos y ríos de sangre. Estaba asustado de que se estuviese volviendo psicótico. Pero el uno de agosto de ese año, empezó la Primera Guerra Mundial. Jung creyó que de alguna manera existía una conexión entre él como individuo y la humanidad en general que no podía explicarse. Desde este momento hasta 1928, se fue metiendo en un proceso doloroso de auto-exploración que formaría la base de su futura teoría.

Cuidadosamente empezó a anotar sus sueños, fantasías y visiones, y los dibujó, pintó y esculpió. Halló que sus experiencias tendían a tomar formas humanas, empezando por un anciano sabio y su acompañante, una niña pequeña. El anciano sabio evolucionó, a través de varios sueños, hasta una especie de gurú espiritual. La niña pequeña se convirtió en “anima”, el alma femenina, que servía como medio de comunicación (medium) entre el hombre y los aspectos más profundos de su inconsciente. Un duende marrón cuero apareció como celador de la entrada al inconsciente. Era “la sombra”, una compañía primitiva del Yo de Jung. Jung soñó que tanto él como el duende, habían asesinado a la preciosa niña rubia, a la que llamó Siegfred. Para éste, esta escena representaba una precaución con respecto a los peligros del trabajo dirigido solo a obtener la gloria y el heroísmo que prontamente causaría un gran dolor sobre toda Europa. Jung soñó también mucho con cuestiones relacionadas con la muerte; con el territorio de los muertos y el renacimiento de los mismos. Para él, esto representaba el inconsciente mismo; no aquel “pequeño” inconsciente del que Freud hizo tan grande, sino un nuevo inconsciente colectivo de la humanidad. Un inconsciente que podía contener todas las muertes, no solo nuestros fantasmas personales. Jung empezó a considerar que los enfermos mentales estaban poseídos por estos fantasmas, en una época donde se supone que nadie creía en ellos. Con el solo hecho de “recapturar” nuestras mitologías, entenderíamos estos fantasmas, nos sentiríamos cómodos con la muerte y así superar nuestras patologías mentales.

Los críticos han sugerido que Jung estaba simplemente enfermo cuando todo esto ocurrió. Pero Jung creía que si queremos entender la jungla, no nos podemos contentar con solo desplazarnos por sus alrededores. Debemos entrar en ella, no importa cuán extraña o aterradora pueda verse.