Círculos de vida
Ayer vi en televisión una entrevista a Pedro Ruíz. Pedro tiene la virtud de la coherencia y sus palabras contienen siempre un sentido. Es decir, que habla para decir algo. No le conozco personalmente, ni lo haré, así que no puedo afirmar que de el paso siguiente, que consiste en hacer lo que se dice. En todo caso, tampoco tengo evidencias de lo contrario.
Lo traigo a esta entrada a raíz de una respuesta suya referida a su decisión de no tener hijos. El artista habló del “último círculo” -sin dar más explicaciones sobre esta expresión- manifestando que nadie había logrado entrar ahí o, al menos, entrar para quedarse. Entendí que hacía referencia a esa parte íntima de la vida que sólo el amor puede llenar. Según mi interpretación, en este “último círculo” viven Psique y Eros. Mejor dicho, en psique -que es el continente circular- vive Eros, porque cuando Eros no se encuentra contenido en la psique es “un dios a temer por los estragos que causa en la vida humana (…), un tigre, y no un gatito con el que juguetear” (citado por James Hillman en Psique y Eros en la experiencia afectiva profunda). Leer más…

