La última lección… o quizás la primera, puede que la única. Encontré este vídeo en el blog voolive.net. Lo tendré aquí, en este espacio, disponible para mi y para todo el que pase por aquí, en homenaje a Randy Paush, por saber pensar, por saber sentir, por saber vivir. También para recordar la lección.
Ulises quiere llegar a Ítaca. Homero le concede la gracia de arribar a las costas de esta isla y recuperar su vida con mucha más sabiduría de la que poseía cuando partió 20 años atrás. Supongo que el verdadero regalo del poeta griego a su héroe fue precisamente el conocimiento que adquirió en el transcurso de su periplo.
Sin embargo, yo me pregunto si Homero no era un fantasioso (y que los dioses del Olympo me perdonen el sacrilegio). Porque durante el viaje de San Juan de la Cruz al monte Carmelo y su llegada a él, el santo encuentra esto:
Nada, nada, nada, y aún en el monte nada.
Nada, nada, nada… Vacuidad. La nada no es la ausencia de todo, sino la imposibilidad de conocer, el saberse conciencia limitada, el estar en la luz y no poder verla. Pues lo que vemos es luz reflejada y si vemos es porque estamos en la luz ¿cómo poder verla desde fuera, en sí misma? Es imposible. Pero la luz es posible, sencillamente porque “es”. Así que aquí estamos todos, en un pequeño rincón del universo, incapaces de ver lo que existe, imposibilitados para conocer lo posible.
Nuestra clasificación tradicional del mundo según humanos/animales/entidades no vivas, está cambiando por momentos. Ahora hay “seres semivivos” que se encuentran entre humano y animal (por ejemplo, células de humanos y de animales fusionadas juntas en determinados transplantes), objeto y humano (tejido modificado formado por células humanas), objeto y animal (tejido modificado formado por células animales), etc.
Parece que nuestra supervivencia pasa por un nuevo proyecto tecnocientífico. Fragmentos de nuestros cuerpos están fusionándose con otros seres semivivos. Unos cuerpos formados por células y tejidos de órganos que se extraen de sus cuerpos huésped para permanecer vivos y desarrollarse en un nuevo cuerpo tecnocientífico. Estos trozos de carne pueden crecer físicamente con configuraciones diferentes, juntos o desmembrados, independientemente de la especie, raza, sexo, etc., de su huésped original. Leer más…
Hace unos días hablé de taoísmo y de Lao Zi. Este artículo versa sobre otra de las grandes religiones en China: el confucianismo.
Confucio (Maestro Kong, 551-479 a.C.) es uno de los más importantes filósofos orientales cuyas enseñanzas han influido y perdurado en China hasta 1912, año en que se proclamó la República, y que aún siguen vigentes en otras zonas de Asia, como Taiwán y Corea. Confucio nació al norte de China, provincia de Lu, en el seno de una familia con escasos recursos económicos. Dedicó su vida al estudio junto con sus discípulos. Vivió durante la dinastía Chou, época turbulenta en el orden moral y político. Su contexto histórico da buena cuenta de sus objetivos filosóficos: una moral política cuyo objetivo fuera alcanzarel gobierno perfecto. Se trata pues de una religión fundamentalmente pragmática, que deviene en un sistema moral plasmado en unas doctrinas éticasal servicio de ese gobierno perfecto y de una sociedad dominada por lo que la filosofía occidental se ha venido en llamar ‘la ética de la virtud’, de la que Confucio es máximo representante junto con Aristóteles y Buda.
Como ya sabréis, el sociólogo y filósofo francés Jean Baudrillard falleció este martes en París, a la edad de 77 años. Autor de una cincuentena de libros, Baudrillard fue uno de los representantes más influyentes y polémicos de la corriente denominada postmoderna, que hizo de la crítica de los mecanismos de la sociedad de consumo su distintivo. Con la publicación en 1968 de “El sistema de los objetos”, Baudrillard abrió ese frente contra la sociedad de consumo, a partir de entonces uno de sus principales objetivos. Fundador de la revista Utopía, calificado en ocasiones de “nihilista”, Braudillard se convirtió en un filósofo sin concesiones, ni siquiera lingüísticas. A lo largo de su larga carrera como pensador, Baudrillard fue cultivando un estilo cada vez más complejo de escritura, al servicio siempre de la polémica, como cuando escribió sobre”la nulidad” del arte contemporáneo, o sobre la “inexistencia” de la primera Guerra del Golfo (1991). Nacido el 20 de julio de 1929 en Reims, Baudrillard era germanista de formación, y se inició con traducciones de Karl Marx, Bertold Brecht y Peter Weiss. Teórico del concepto de la “desaparición de la realidad”, a causa del desarrollo de los medios de comunicación de masa, el filósofo se describió en ocasiones como un “desilusionista”.